Lo mires por donde lo mires, la oratoria es una herramienta esencial en el desarrollo profesional: buscar trabajo, cambiar de empleo o promocionarte pasan por saber orar.
No, no nos referimos a encomendarse a ningún santo para que nos ayude en nuestro propósito laboral sino a encomendarnos a nosotros mismos y ser capaces de presentarnos y representarnos en un tiempo limitado.
En diversas ocasiones hemos hablado de currículums, entrevistas, “boca a boca”, networking, etc. como medios para la búsqueda de empleo y desarrollo profesional. Aquí es donde entra la oratoria.
No suele entrar dentro de los programas formativos formales pero cada vez están cogiendo protagonismo entre las necesidades de estudiantes y profesionales varios.
Crear y pronunciar nuestro propio discurso es fundamental para darnos a conocer de la mejor forma posible. Se trata de identificar las palabras que nos definan, empoderen y generen expectativas positivas sobre nuestro perfil; hablamos de palabras adecuadas, tono sereno y firme y gestos y posturas suaves y fiables.
Pensamos que la oratoria se aplica a un escenario con público, pero desarrollar esta capacidad también nos permite saber defendernos en situaciones más o menos imprevistas y responder de forma rápida y eficaz.
La Programación Neurolingüística nos dice que “El lenguaje crea realidades”. Todos tenemos la capacidad de crear nuestra realidad profesional a partir de palabras y gestos porque serán estos los que nos representen y visibilicen en el mundo profesional.
Cada vez hay más centros que ofertan formaciones en oratoria y no es poca la demanda. Hacer networking es hacer oratoria. Ser capaces de influir en los demás y dejar huella es una competencia profesional deseada (tanto en castellano como en otros idiomas).
Para saber hablar bien en público (aunque el público esté compuesto por una sola persona) es importante conocernos bien personal y profesionalmente, ensayar lo que se va a decir y cómo se va a decir.
Por otro lado, la capacidad de oratoria también ha de estar en el inventario de los profesionales de recursos humanos, empresarios y demás empleadores porque llevarse a los mejores candidatos también implica atraer a través del lenguaje.
Tanto si estás en un lado como si estás en el otro escucha atentamente, con todos tus sentidos, y así tendrás más herramientas para responder mejor. “Modela” a quienes sean excelentes en el arte de hablar en público, piensa en los destinatarios de tu mensaje, dale tu toque personal y ensaya para que los nervios no te traicionen.
La oratoria está muy ligada a la escucha.
En este sentido es importante tener en cuenta que en un proceso de comunicación la palabra tiene un valor o impacto de un 5%, el tono de voz un 38% y los gestos y las posturas un 55%.