Entrada: Búsqueda de empleo, una decisión emocional

Buscar o cambiar de empleo es un proceso, hoy en día, vital para el desarrollo personal y profesional de cualquier ser humano.

Es posible que haya personas que no sean conscientes de ello pero las emociones juegan un papel relevante en todo este proceso. Todas las decisiones que tomamos; si nos formamos o no, en qué lo hacemos, en dónde dejamos currículums, cómo nos desempeñamos en una entrevista de trabajo, cómo nos relacionamos en un entorno laboral, cómo afrontamos un despido, etc. están impregnadas de emociones.

Es más, todas estas decisiones son fruto de procesos y experiencias emocionales.

¿Qué emociones desempeñan un papel importante en este proceso?

Hay cientos de emociones que intervienen pero nosotros vamos a destacar algunas  emociones básicas y su influencia en nosotros  y en nuestra faceta profesional:

  • La alegría es la emoción más fácil de gestionar y se genera cuando tenemos acontecimientos y resultados favorables que nos acerquen a nuestro objetivo profesional. Cuál es la clave: ampliar y repetir todo lo que se pueda hábitos o elecciones que sepamos que nos ayudan a conseguir o cambiar de empleo. Por ejemplo; mantén o tus redes actualizadas, recuerda tus puntos fuertes y mira las ofertas laborales todos los días.
  • La tristeza es una emoción que, en la mayoría de los casos, aparece cuando miramos hacia atrás y recordamos experiencias laborales no tan positivas como son la pérdida de un trabajo, una discusión con un compañero, etc. Con respecto a la tristeza podríamos destacar que conviene darle su tiempo (razonable y proporcional) para que se pase y, sobre todo, sacar la moraleja adecuada para que aprendamos y nos superemos.
  • Podemos decir que el miedo es un emoción que impera en estos procesos; miedo a estar “desempleado”, miedo a tener un despido, miedo a que no te seleccionen en una entrevista, miedo a no saber lo suficiente, miedo a la “competencia”, etc. Recuerda que el miedo es una emoción que nos quiere proteger y avisar de que hay que actuar con cautela y concentrarnos en nuestro objetivo; prepararnos bien el currículum o la entrevista de trabajo, desarrollar habilidades personas y profesionales demandadas en el mercado…En definitiva, se trata de tener en cuenta al miedo pero también desafiarle y salir de la zona de confort para superarnos.

Tener miedo es “humano” e incluso positivo si no nos bloquea e impide salir de casa y  evolucionar. Ese es tu reto: mirarle a la cara la miedo y saber hacer de él un aliado.

  • La ira es una emoción muy compleja de gestionar; tiene mucha fuerza y es capaz de destruir o generar algo estupendo en poco segundos. La ira puede hacer acto de presencia cuando no comprendemos porqué estamos en desempleo o no encontramos salidas laborales; es una respuesta ante una sensación de no merecer estar en esta situación o de que las cosas no nos salen como deseamos. Es importante conocernos y saber regular esta emoción para no tener un “pronto” inadecuado, por ejemplo, en una entrevista. Por otro lado, sería mucho mejor enfocar esa energía en cómo mejorar nuestras expectativas laborales. Para ello, es importante trabajar el autocontrol.

Estas son algunas emociones básicas que intervienen en nuestro día a día laboral. Sabed que hay muchas más y que sus efectos son extensos y determinantes es nuestros resultados.

En otros post seguiremos tratando este tema porque toda decisión profesional está marcada o movida por alguna emoción.

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