En la vida en general y en el trabajo en particular hay muchas cosas por hacer. Podemos decir que son ilimitadas las acciones que podríamos emprender para llegar a nuestro objetivo profesional y también podemos afirmar que el tiempo del que disponemos para tal reto es limitado.
En muchas ocasiones, podemos caer en la tentación de dejar pasar las horas y entregarnos a la espera de esa llamada “milagro” que valore nuestro perfil y nos ofrezca todo aquello que siempre hemos deseado.
Si te has dejado llevar por la tentación habrás comprobado que esa llamada casi nunca llega, y, si lo hace, es posible que te pille “dormido”.
El proceso de búsqueda o cambio de empleo has de recorrerlo tú, y nadie más que tú.
Si quieres asegurarte de conseguir antes y de la mejor forma tu objetivo una buena elección puede ser buscar ayuda profesional que te guíe y acompañe en el proceso. Eso sí, será igualmente necesaria una buena actitud para afrontar el proceso.
Si hay algún bien por excelencia ese es el tiempo; saber gestionarlo correctamente afecta no sólo a nuestros resultados sino también a nuestro estado anímico.
Dos ideas clave para gestionar tu tiempo y tu proceso laboral:
- Aprende a diferenciar entre las acciones urgentes y las importantes.
- Aprende a priorizar.
Acciones importantes son aquellas que son fundamentales en el proceso de búsqueda de empleo como pueden ser tener un buen currículum, estar preparado para hacer una entrevista de trabajo o hacerte visible a través de las redes.
Acciones urgentes son aquellas que tienen relevancia para conseguir tus objetivos y que, además, han de realizarse de forma inmediata. Una acción urgente puede ser llevar un currículum a una empresa que demanda candidatos con tu perfil para una incorporación inmediata.
Stephen Covey ya nos habló de los cuatro cuadrantes a tener en cuenta a la hora de priorizar y destacaba que:
- Hay acciones importantes y urgentes que requieren una actuación inmediata.
- Hay acciones importantes pero no urgentes para las cuáles es fundamental la planificación.
- Hay acciones no importantes pero urgentes que recomienda delegar.
- Hay acciones no importantes y no urgentes que no merecen ni un segundo de tu tiempo si lo que quieres es emplearlo bien; por lo menos, en relación al objetivo que te hayas marcado.
Hay momentos en los que es complicado determinar si algo es más urgente e importante que otra cosa; si las consecuencias de no haberlo hecho o no haberlo hecho a tiempo son de gran calado sabrás la respuesta.
Por otro lado, perdemos mucho tiempo en acciones que no son ni importantes ni urgentes en relación a la búsqueda o cambio de empleo y ni tan siquiera somos conscientes.
Revisa tu día a día y visualiza las acciones que realizas para conseguir empleo. Valora si son las correctas en contenido y orden; quizás debas cambiar algunas de ellas para obtener resultados diferentes.
Cabe destacar también que hay acciones que pueden variar y en algunos momentos ser más o menos urgentes pero, lo importante, importante es. Ser consciente de ello implica, por ejemplo, que no ten pillen con un currículum mal presentado.
Es importante que encuentres un empleo en donde te sientas a gusto y es urgente que comiences a tomar medidas para conseguirlo.