Entrada: En el parking del empleo

Si hay algo que caracteriza al empleo es su continuo movimiento. No para y no espera. Como un parking de los modernos, la búsqueda de empleo se ha convertido en un proceso más rápido, eficaz y sofisticado al que el conductor y buscador de empleo han de adaptarse si quieren encontrar no sólo una plaza, sino, la mejor plaza de ese momento.

Visualicemos, qué hemos de tener en cuenta y por lo tanto hacer si queremos optar por una buena plaza de aparcamiento.

  1. Saber qué plaza de garaje nos viene mejor; saber concretamente cuál es el empleo que queremos conseguir es esencial para tenerlo. Esto no excluye otra posibilidad laboral sino que amplia y centra nuestra área de trabajo. Apuntar a todos los lados nos despista, nos descentra e incluso acaba desmotivándonos. Dar vueltas sin sentido puede resultar una pérdida de gasolina; desmotiva y agota.

Aparcar el coche cerca de la mejor salida para nuestro destino es una buena estrategia; estaremos más cerca de nuestro objetivo.

  1. Lucecitas verdes: habrás visto como en muchos parking hay unas lucecitas verdes (entre otros adelantos) para señalizar de forma rápida y eficaz las plazas libres. En la búsqueda de empleo esas “lucecitas” se corresponden con las redes sociales, páginas webs, etc. En definitiva, nuevas tecnologías que nos permiten acceder de forma inmediata a puestos vacantes. Las “lucecitas” están para ayudarte; conócelas, utilízalas y sácales el máximo partido. No hacerlo, es una desventaja para ti.
  2. No todos los coches son para todas las plazas: por mucho que muchos se empeñen, cada coche y cada plaza tienen unas dimensiones y una localización concreta. Hay coches demasiado grandes para algunas plazas: puntualmente y en situaciones excepcionales, podremos encajarlo cual “pantalón a reventar” dejando el morro fuera y los laterales enlatados. Ya sabemos a lo que nos arriesgamos. No se trata de que el coche sea mejor que la plaza o a la inversa; se trata de que uno no es para el otro. Ya sabes, si hay que forzar, no es tu talla.  Si no sabes inglés y te presentas con “un nivel medio” ya sabes que tu “morro” peligra; ni no te gusta el trato con el público y trabajas en ello, si te gusta superarte y no ves expectativas de mejora en el puesto…

También hay coches que se “quedan pequeños” en las plazas. Sobra espacio por todos los lados; al principio, puede ser cómodo pero quizás luego nos falte algo y aparezca la insatisfacción, la desmotivación, etc. Insisto, todo depende de cada coche y de cada plaza.

  1. Estate atento: tanto en un parking como en el mundo del empleo hay mucho movimiento. Habrá almas caritativas que te avisen de plazas libres o de que van a salir, pero eres tú quien quiere aparcar lo antes y mejor posible, así que eres tú quien ha de estar manos a la obra. Trabaja en tu coche; un buen currículum, formación, preparación para la búsqueda de empleo, conocimiento en nuevas tecnologías, constancia, disciplina y motivación.

Si crees que tu coche no está en buen estado (o no tanto como te gustaría) fórmate, busca asesoramiento y trabaja en tu puesta a punto.  En muchas ocasiones merece la pena buscar ayuda en la búsqueda de ofertas, gestión de redes…

Hay muchas alternativas; hacer que tu coche encaje en la plaza que quieres, buscar otra  plaza, cambiar de coche…

 

Tener la tranquilidad de que conduces un coche seguro y de rendimiento incrementa tus posibilidades para acceder a la plaza que deseas.

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