En cualquier proceso, sea el que sea, hay momentos en el que nos podemos sentir un tanto desorientados e incluso desmotivados. Para que el ánimo no decaiga y la brújula nos siga acompañando te proponemos reflexionar sobre las siguientes ideas:
- La tecnología nos proporciona puerta y ventanas al mundo; las redes sociales sirven, entre otras cosas, para conectar y compartir con personas que no conocemos. Esa es la clave, ampliar nuestras posibilidades profesionales con personas a la que no conocemos personalmente pero que pueden ofrecernos grandes oportunidades.
- Cuando nos presentemos profesionalmente (en un evento, entrevista, etc.) hemos de tener una contestación sencilla para preguntas tales como ¿En qué eres diferente a los demás candidatos?, ¿Cuál es tu valor añadido? Algo así como un pequeño resumen claro y conciso que refleje nuestra valía. Por supuesto, es mejor huir de convencionalismos y palabras demasiado técnicas. Lo mejor, lo natural y real.
- El currículum no ha dejado de ser una herramienta clave al acceso de procesos de selección. También has de saber que cada vez más las empresas contratan la actitud y entrenan la habilidad.
- Comparte tus conocimientos con los demás; es la mejor forma de aprender. Según Willian Glasser los adultos aprendemos una 10% por lo que leemos, un 20% por lo que oímos, un 30% de lo que vemos, un 50% de lo que vemos y oímos, un 70% de lo que discutimos, un 80% de lo que probamos y un 95% de lo que enseñamos. Desde esta perspectiva nadie aprende mucho si no enseña.
- El currículum vitae es parte de tu marca personal. Quién eres, dónde vives, en qué te has formado, cuál es tu experiencia profesional, cuáles son tus habilidades y deseos, la foto que incluyes, tus hobbies, etc. Todo ello dibuja tu marca personal y se exterioriza en tu presentación personal.
- Actitudes digitales; trabaja tus ideas, creencias y pensamientos en torno al mundo digital y adquiere hábitos que te visibilicen en las redes de forma positiva. La red, aplicando buen filtro, te aporta conocimiento; aprende a escuchar para aprender cosas nuevas.
- Pregúntate ¿Por qué pueden seleccionar a otra persona y no a ti? A través de esta cuestión ubicarás tus debilidades. También puedes hacerte la pregunta inversa ¿Por qué pueden contratarme a mí y no a otr@s? Ahí obtendrás algunas de tus fortalezas.
- Haz amistad con el cambio; el mercado laboral no tiene sitio para quienes lo ven continuamente como una amenaza porque si algo podemos afirmar es que el cambio es una constante no sólo personal sino profesional.
Estas son algunas propuestas para tener en cuenta si no queremos perder el hilo de nuestro objetivo y de lo que demanda el mercado. No te despistes.