Los empleadores saben lo que buscan; pequeñas, medianas y grandes empresas tiene localizadas las competencias que han de tener sus trabajadores.
Aunque la globalización genera escenarios similares en relación al desempeño y formación profesional son muchos los estudios que hablan de algunas particularidades entre los perfiles requeridos en diferentes partes del mundo.
Un estudio denominado “Tendencias clave para directivos y altos ejecutivos a nivel mundial” concreta una serie de aspectos muy valorados en el mercado español. Page Executive (empresa especializada en la búsqueda y selección de perfiles de alta dirección) destaca la necesidad de que la candidatura cuente con una formación apropiada y continua, manejo de idiomas, experiencia internacional, capacidad de trabajo en equipo, orientación al cliente y experiencia lógica racional.
Se buscan personas polivalentes que se adapten con eficacia y rapidez al cambio.
Por otro lado, inciden en que las competencias relacionadas con las interacciones humanas siguen teniendo un valor muy alto para los empleadores; comunicación y relación, gestión de conflictos, liderazgo, etc.
“En el contexto español la polivalencia o la capacidad de los graduados de desarrollar distintas actividades y roles con un nivel de adaptación alto al igual que la gestión rápida y adecuada de nuevos conocimientos es una habilidad altamente valorada.”
En resumen, podemos hablar de que, si queremos encontrar empleo no sólo en España sino en muchos otros países, hemos de ser conscientes de que se valoran tanto las capacidades orientadas al individuo y su autoconocimiento (orientación al cambio, flexibilidad, trabajo bajo presión, negociación, etc.) como las capacidades orientadas a la tarea a desarrollar (búsqueda de la excelencia, capacidad de síntesis, análisis y crítica). Son aspectos a tener muy presentes si queremos que nos tengan en cuenta.
Además, concretan: “En países europeos como Portugal, Chipre, Lituania y Polonia, señalan ser de importancia competencias como la proactividad, la tolerancia al estrés seguida de un pensamiento inteligente y la orientación al consumidor.”
Son muchos los entes interesados en conocer qué se demanda en el mercado español y qué se demanda en el mercado internacional porque esta información ha de implementarse en las universidades y demás centros formativos. Cursos, postgrados, masters y demás planes formativos habrán de incorporar nuevas formas de aprendizaje que den repuesta a las nuevas demandas y que incorporen metodologías que desarrollen y evalúen competencias personales e interpersonales.
La aptitud tiene más valor si va acompañada de la actitud y aunque, de momento, no hay acreditación oficial que avale esa complementariedad la realidad va por delante y quienes ofrecen empleo apuestan por este binomio.
Si tienes intención de formarte tenlo muy en cuenta y si no tienes intención de formarte trabaja activamente en tu autoconocimiento y competencias para no quedarte atrás en la “carrera” más importante; la mejora continua.