fbpx

Entrevista de trabajo: tus gestos te delatan

Comunicación no verbal en una entrevista de trabajo

Una entrevista de trabajo es uno de los momentos más deseados y, a la vez, más temidos por las personas que van a buscar trabajo. Los nervios se apoderan de nosotros y pueden hacer que no logremos un puesto de trabajo para el que estábamos capacitados. Gesticular en exceso, hablar con voz temblorosa o ciertas posturas pueden predisponer en nuestra contra al reclutador, muchas veces inconscientemente.

Por eso, es esencial que estudiemos qué transmitimos con nuestro cuerpo, además de con nuestras palabras; lo que se suele llamar la comunicación no verbal. Lee con atención qué debes hacer y qué tienes que evitar en una entrevista de trabajo, para que tus gestos acompañen a tu discurso.

Qué hacer en una entrevista de trabajo

  • Da un apretón de manos firme a tu entrevistador. Transmitirás seguridad y confianza en ti mismo para ocupar el puesto.
  • Mira siempre a los ojos: hablar con alguien que evita mirarnos directamente da la sensación de que tiene algo que ocultar.
  • Sonríe, transmitiendo confianza, pero no te pases. Si te ríes en exceso, puede dar sensación de informalidad.
  • Ten las manos a la vista y, si puedes, muestra las palmas en algún momento de la entrevista. Denota sinceridad.
  • Mantén la postura erguida y la espalda recta.
  • Tu tono de voz debe ser sereno y tu ritmo sosegado —te dará tiempo a pensar bien lo que vas a decir—.
  • Practica la escucha activa: mientras habla tu entrevistador, debes hacer gestos que demuestren que estás escuchando y que te interesa. Asiente con la cabeza o confirma verbalmente con palabras como «entiendo», «ya veo», etc.
  • Si hay varios entrevistadores, mantén contacto visual con todos ellos. Tampoco te vuelvas loco pensando si miras más a uno que a otro, lo natural es que dirijas tu mirada con más frecuencia a quien te ha realizado la pregunta.

Qué no hacer en una entrevista de trabajo

  • Morderte el labio antes de responder: transmite inseguridad.
  • Jugar con algún objeto: además de dar la sensación de nerviosismo, distraerás la atención de tu entrevistador. Estará más pendiente de tus movimientos que de lo que dices.
  • Taparte la boca, tocarte la cara o el pelo son gestos que solemos hacer al mentir. Aunque estés diciendo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, si haces alguna de estas cosas, estarás restando credibilidad a tu discurso.
  • Sentarte en el borde de la silla: parece que quieres salir corriendo cuanto antes.
  • Por el contrario, reclinarte en tu asiento tampoco es recomendable. No te pongas demasiado cómodo, puede dar la impresión de que eres una persona prepotente.
  • Si miras el reloj, parecerá que tienes cosas más importantes que hacer que estar allí.
  • Cruzarte de brazos transmite que estás a la defensiva.
  • Jamás interrumpas a tu entrevistador cuando está hablando: es muy poco profesional.

Lo más importante es que seas natural y mantengas una actitud relajada, en la medida de los posible. Los reclutadores saben que un cierto nerviosismo es normal, que puedes titubear en algún momento o que puedes tener algún pequeño tic. Pero no puedes dejar que la angustia se apodere de ti; ¿sabes cuál es la mejor solución para esto? Llevar la entrevista muy bien preparada, porque te dará mucha seguridad. Pero de esto ya hablaremos en otro post.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba