Son muchas las ocasiones en la que se oye la expresión “La información es poder”. Es posible que sea así y que los datos sean “diamantes” en bruto por lo que un tratamiento adecuado se ha convertido en una prioridad a legislar. Desde el pasado 25 de mayo es de obligado cumplimiento el RGPD, el nuevo Reglamento Protección de Datos. ¿Qué se pretende? El objetivo fundamental de esta normativa no es otro que proteger los datos personales.
Podríamos decir que el currículum vitae cobra vital importancia y se convierte en un elemento sensible a la vista de esta de esta legislación.
Es importante que tengas en cuenta que el currículum sigue teniendo la misma relevancia en el proceso de búsqueda de empleo por lo que tenerlo bien presentado y actualizado es fundamental para conseguir tu objetivo. ¿En qué cambian las cosas? Pues en el tratamiento que se le da a los datos que aportas en él.
Si estás buscando empleo o lo quieres hacer es interesante que tomes nota de algunas ideas que te ayuden a compatibilizar la LOPD con una búsqueda activa y efectiva de empleo.
Los reclutadores van a querer evitar lo máximo posibles riesgos innecesarios que les lleven a multas económicas o acciones correctivas y eso implica dos aspectos clave a tener en cuenta:
- Van a necesitar tu ayuda para poder tener y mantener tus datos actualizados para presentes y futuros procesos de selección. Me explico, la RGPD establece que los candidatos deberán consentir claramente la recogida de sus datos personales (ya no se reconocen los consentimientos tácitos o por omisión como se venía haciendo).
- El consentimiento explícito coge relevancia por lo que puede ser interesante que seas tú quien en algún proceso concreto o con alguna empresa que sea de tu interés tomes la iniciativa de dar explícitamente tu consentimiento para que traten y tengan en cuenta tus datos constantemente. 24 es el número; son los meses que marcan la “caducidad” del consentimiento. Así, cada 24 meses se ha de renovar el consentimiento explícito y actualizar los datos.
- El reclutador o reclutadora va a buscar candidaturas en lugares en los que tu consentimiento haya sido dado previamente. Por ejemplo, si tu correo electrónico está en Linkedin o cualquier otra página de empleo se entiende (y así te lo solicitarán las páginas mencionadas) que estás interesado y aceptas que los reclutadores se pongan en contacto contigo. Las redes siguen siendo tus aliadas en este proceso.
Se podría entender que la ley manda un mensaje más o menos sutil a quienes manejan datos personales; “Pocos datos, actualizados y consentidos”. Almacenar datos también requiere su esfuerzo. Si tenemos en cuenta que la información es poder, hemos de ser conscientes de que la mina de oro y diamantes está en los datos.
Si quieres que las empresas quieran guardar tus datos has de “esmerarte” aún más en la elaboración de tu currículum; ha de ser un documento útil para la empresa, que genere valor y expectativas.
Espero que esta pequeña información te haya servido de ayuda.