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En 2018 afina tu puntería

A finales de año llegan las conclusiones y las proposiciones.

Profesionales, empresas, instituciones, expertos, universidades y demás entes sociales celebran actos y reuniones en busca de previsiones y respuestas a un mundo cada vez más inestable y cambiante.

Así es, el cambio es una constante y el mundo laboral lo sabe. Hay que tomar decisiones una y otra vez. Cada elección es un híbrido entre previsión, realismo y deseo.

Si quiero encontrar o cambiar de empleo, ¿A dónde tengo que apuntar?

Si en algo están de acuerdo casi todos los expertos en que has de unir tu vocación (lo que te motiva y apasiona) con lo que ofreces profesionalmente. El camino hacia la oportunidad es más fácil transitarlo desde la implicación con lo que haces.

Por otro lado, quienes han dedicado su tiempo a estudiar el mercado también hablan de que a la pasión y motivación hay que darles toque de realismo. En este sentido es importante tener en cuenta que el 2018 va unido a la palabra “incertidumbre” (política y económica y como no, laboral). A la incertidumbre hay que atribuirle el significado de reto y ante el reto es necesario estar más que preparado; no bastará con tener experiencias y habilidades sino que también hay que derrochar POTENCIAL. Así es, la empresa ha de ver en ti un yacimiento en continua renovación y aprendizaje; una fuente de talento aún por explorar. No descartes que, en breve, en los procesos de selección se hagan pruebas para medir de capacidad de aprendizaje.  Por muy buen perfil que tenga, uno de los peores obstáculos para una candidatura es dar la imagen de “amortizada”.

Se habla de que hay tres claves para identificar a los trabajadores-diamante en bruto: su capacidad, sus habilidades sociales y su fuerza de voluntad. Y es aquí donde también se apunta a la importancia de que un trabajador tenga la capacidad de resiliencia desarrollada o, lo que es lo mismo, usar lo errores para aprender (y hacerlo lo antes posible).

La empresa piensa; “No sé lo que va a venir, no sé lo que voy a necesitar pero sí sé que quiero contar con los mejores. Y los mejores son los que saben anticiparse y renovarse; los que aprenden rápido y  tienen talento y potencial”.

Algunos expertos también sugieren la importancia de la especialización frente al generalismo. Por tanto, localiza tu grado de especialización y poténcialo. A partir de ahí, es aconsejable compartir tus conocimientos a través, por ejemplo, de blogs (te dará reputación y puede posicionarte como líder en tu sector).

Carl Benedikt es un economista que dirige un programa de Tecnología y Empleo en la universidad de Oxford. Hace muy poquitos días comentaba que aunque desaparecerán la mitad de los trabajos tal y como los conocemos en la actualidad (el 47% se automatizarán) se crearán otros nuevos. Por otro lado, habla de que los robots serán quienes hagan las tareas menos cualificadas pero será el ser humano quien aporte decisión, persuasión y creatividad (requisitos fundamentales para conseguir o cambiar de empleo).  Si a estas últimas le añadidos conocimientos informáticos aplicados a nuestra área y habilidades sociales habremos creado un perfil adecuado y adaptado a las nuevas demandas.

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