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Entrevista de trabajo «con mascarilla»

A pesar de los numerosos cambios que están sucediendo a nuestro alrededor “el show debe continuar”. En mayor o menor medida los procesos de búsqueda de empleo han de continuar adelante y las empresas siguen interesadas en acercarse al talento; hoy más que nunca es necesario contar con una plantilla de profesionales talentosa que sea flexible y se adapte sin mayores miedos a los cambios constantes.

Quienes seleccionan siguen teniendo interés en conocer a diferentes candidaturas. Los currículums siguen interesando como forma inicial de conexión; sirven de marco de referencia para ubicar al candidato dentro de un perfil formativo y laboral.

Las entrevistas de trabajo más que nunca se hacen necesarias para una mayor y mejor aproximación al talento. En función de diferentes circunstancias y necesidades, las organizaciones apuestan por diferentes medios para realizar una entrevista personal.

Algunas empresas siguen realizando entrevistas personales presenciales en la que las medidas de distancia de seguridad cobran protagonismo y las mascarillas influyen notablemente en la conexión interpersonal. Evidentemente, no es lo mismo hacer una entrevista con mascarilla que sin ella.

Los mensajes pueden perder fuerza. Las palabras y la entonación no se perciben igual. Por ello es muy importante tener muy claro aquello que se quiere transmitir y expresarlo de forma clara y concisa.  Es recomendable utilizar un lenguaje adecuado y transmitir las ideas con un tono de voz que genere credibilidad y ser percibo como asertivo. Además, es importante tener en cuenta que es posible que se nos escuche peor; darle más energía a la voz puede venir muy bien.

Por otro lado, la cara y el cuerpo cobran especial protagonismo. Parte de nuestro rostro está tapado por la mascarilla y visualmente, la imagen que demos al interlocutor/a puede variar sustancialmente. En este sentido conviene recordar que hemos de sonreír de verdad. Y cuando hablamos de sonreír nos referimos a manifestar un gesto amable que se transmite a través de la boca y de los ojos. En otros post hemos comentado que la verdadera sonrisa y afabilidad se demuestra a través de la mirada. La mascarilla le da más protagonismo a los ojos y son estos quienes han de acompañar al mensaje verbal. Es interesante afrontar una entrevista de trabajo con buena actitud, tranquilidad y seguridad; nuestra mirada lo transmitirá.

Si estamos en un estado de nerviosismo es muy posible que quien nos hace la entrevista se percate rápidamente; nuestra mirada se perderá, la voz vacilará y es probable que empecemos a sudar. La mascarilla puede acentuar los nervios y ayuda a que sean más notorios.

Con respecto al resto del cuerpo siempre es recomendable mantener una postura relajada pero erguida, mantener el contacto visual y movernos con cierta soltura y energía. Todas estas ideas pueden resultar evidentes pero es sorprendente observar como numerosos candidatos o candidatas apenas mantienen contacto visual en sus entrevistas y parecen no “haber desayunado lo suficiente” como contagiar un mínimo de actitud positiva.

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