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¿Quién me ha robado el trabajo?

A lo largo de los últimos años esta pregunta ha sobrevolado las cabezas de muchas personas. A lo mejor no ha llegado a verbalizarse y se ha quedo en un mero pensamiento aunque también es posible que hayas oído e incluso dicho que crees que “te están robando el trabajo”. Es posible. Como decía Henry Ford: «Tanto si crees que puedes, como si no, tienes razón». Pues en este caso tanto si crees que si como si crees que no, también estás en lo cierto.

La realidad es que el mercado de trabajo ha cambiado, para bien y para no tan bien.  Otra realidad es que cada vez se requieren profesionales con mayor flexibilidad y resiliencia. Una tercera realidad es que cualquier emoción, cualquier pensamiento, cualquier acción y cualquier resultado suman si nos son útiles.

Si alguna vez has pensado que te han quitado el trabajo a lo mejor te puede ayudar cuestionar esa afirmación porque, nos guste o no, si alguien accede a un trabajo que veníamos desempeñando y nos gustaría desempeñar nosotr@s y no nos han seleccionado  es porque aporta algo que nosotr@s no (por lo menos, aparentemente). Lo que se aporte puede ser muy variable; confianza, rentabilidad, conocimientos, flexibilidad, adaptabilidad, etc. Más allá de lo ético que pueda ser lo verdaderamente útil es investigar qué hace que podamos lograr nuestro objetivo profesional y qué impide que lo consigamos.

Independientemente de que tengamos razón o no, no es aconsejable verbalizar esta idea delante de quienes nos pueden ofrecer oportunidades profesionales (casi todo el mundo) porque lejos de encontrar empatía genera desconfianza y hastío. Puede interpretarse como “echar balones fuera” e identificarte con una persona que cree que no ha de hacer ningún esfuerzo para adaptarse y progresar. Nadie quiere un compañero, una jefa o un candidato así; generan desconfianza.

Entonces, ¿Por qué nadie puede quitarte un puesto de  trabajo?

  1. Porque nunca ha sido tuyo. Como mucho, lo has podido desempeñar. El nombre y apellidos de ese puesto es el de la persona que más se ajuste al perfil demandado. Habrá puestos en los que estés muy interesad@ y no te seleccionen; ¿Qué te faltaba o qué te sobraba? En ocasiones son conocimientos, en otras experiencias, en otras actitud, etc. Pero hay otras ocasiones en la que buscan un perfil personal muy concreto que pueda encajar positivamente en un equipo de trabajo ya constituido.
  2. Porque desde el mismo momento que pones la atención en “robar” partes de una premisa errónea que no te es útil. Las personas no van robando trabajos por ahí como si de un objeto se tratase. Quien selecciona lo hace buscando un “beneficio” y optará por la persona que crea que se lo puede dar sin generarle demasiadas complicaciones. Ni tú robas cuando te seleccionan ni nadie roba cuando le seleccionan. Centra tu foco en lo que puedes y quieres aportar y no pierdas energía en menospreciar al otr@.

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