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¿Resiliente yo?

Sería el regalo perfecto para pedir a los Reyes si no fuese porque quien ha de desarrollarla es uno mismo. Bien pensado, podría ser el mejor autoregalo para que el 2018 sea un año con perspectivas positivas y esté repleto de oportunidades.

Sabemos que la resiliencia es la capacidad de enfrentarse a situaciones adversas, superarlas cuanto antes y salir reforzad@ del proceso.

En el mundo laboral son muchos las circunstancias que algunos pueden identificar como adversidades (de mayor o menor intensidad y duración); despidos, modificación de condiciones, determinadas relaciones con superiores o compañeros, exigencias formativas, etc.

En el proceso de búsqueda de empleo también acontecen adversidades y “fracasos”; críticas a nuestro currículum, no acceder a procesos de selección deseados, entrevistas de trabajo de las que preferimos no acordarnos, incesantes comentarios de lo mal que está todo que generan sentimientos de apatía o desmotivación, etc.

Pues has de saber que esto no es transitorio; cada vez existen más obstáculos a superar. Tanto si estás trabajando como si no lo estás es imprescindible que desarrolles esa capacidad que todos tenemos de superar los acontecimientos y superarnos a nosotros mismos.

La resiliencia está estrechamente ligada a la autoestima; si no te conoces, no te valoras y no te quieres ¿Quién lo va a hacer?, ¿Quién te va a contratar? Lo último que quiere una empresa es contar con profesionales que no crean en sí mismos; bien es sabido que el efecto contagio es muy rápido y poco productivo. Al hilo de tener mejor o peor autoestima es razonable creer que quien tiene autoestima tiene más fuerza para superar los numerosos retos y obstáculos que ofrece el día a día laboral.

¿Cómo ejercitar la resiliencia al buscar empleo?

  • Conociendo nuestro perfil profesional: debilidades y fortalezas. Esto impedirá caer en numerosos errores por desconocimiento y nos evitará malos tragos. Por otro lado, ser consiente de nuestras debilidades nos ayuda a anticiparnos a algunas situaciones y a superarlas antes. El autoconocimiento te hace responsable de tus acciones y de las consecuencias de las mismas.
  • Como dicen algunos autores, has de recordar que detrás de un “No” puede haber un “Sí”. Los grandes logros no se consiguieron a la primera, ni a la segunda ni a la tercera. La constancia y el esfuerzo son esenciales para conseguir empleo. Eso sí, de nada sirve hacer, hacer y hacer sin sentido. Puedes reestructurar diez veces tu currículum pero si no lo haces con CRITERIO es posible que no te sirva más que para cansarte y frustrarte.
  • Fórmate e infórmate en aquello que no controles. Este consejo te puede evitar muchos “fracasos” innecesarios y te posibilita estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. No toda la información es la más adecuada para todos los perfiles por lo que has de saber discernir cuál es la que más encaja con tus necesidades. Si no lo sabes, asesórate.
  • Actualízate. Ocúpate en mantener tu imagen personal y digital acorde a los tiempos y demandas. Refresca y recicla tus conocimientos y todos, todos los días suminístrate la mejor de las energías para afrontar el proceso de forma positiva.

¿Resiliente tú? Por supuesto que sí. Y cada día más.

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