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Tienen claro el qué y se les olvida el cómo

“Saben mucho, muchísimo sobre su trabajo”. Esta frase es una de las típicas-tópicas que podemos escuchar si preguntamos por qué le caracteriza a un buen profesional. Es innegable la idea de que un profesional ha de tener conocimientos  sobre su actividad pero eso no es suficiente.

En los últimos años cada vez hay más profesionales, especialmente, de ramas técnicas que se están encontrando con muchos obstáculos para encontrar o cambiar de empleo así como para promocionar o ascender. ¿Qué ocurre? Ocurre que, much@s de ell@s, saben mucho pero no saben cómo expresarlo o cómo relacionarse en equipos de trabajo o ante clientes. Una pena porque ese saber se pierde o difumina en la incapacidad de comunicarse de forma eficaz.

La oratoria tiene la “culpa”.  Hasta hace pocos años no era común exponer ante un público y nadie nos enseñó ni entrenó para coger destrezas relacionales. “Es una buena ingeniera pero no le pidas que presente el proyecto”, “Es un buen programador pero no sabe relacionarse con los clientes”, “Es una persona muy capacitada pero en las entrevistas de trabajo se bloquea”. Estas son algunas ideas que se exponen  en los ámbitos laborales y que denotan escasez de habilidades interpersonales entre muchos profesionales y la cada vez mayor demanda del mercado de personas que sepan transmitir y comunicar.

Si estás buscando y quieres cambiar de empleo o mejorar tus competencias profesionales recuerda:

  • Identifica las palabras concretas y adecuadas que te ayuden a transmitir el mensaje; especialmente las involucradas en la idea principal.
  • Toma consciencia de que ese mensaje, esas palabras serán recibidas de una forma u otra en función de cómo las digas; el tono de voz, la pronunciación, la entonación o los gestos y posturas que utilices serán claves a la hora de darle significado a lo que dices.
  • Si hay incoherencia entre lo que dices y cómo lo dices, tu interlocutor/a le dará más credibilidad a cómo lo dices; la voz y los gestos y posturas. Para ir abriendo boca, por ejemplo, puedes practicar decir la frase “Fue una buena experiencia” utilizando diferentes tonos de voz y entonaciones así como alternando otras posturas o gestos. ¿Qué opinas? Este pequeño  ejercicio te puede ayudar a tomar consciencia de cómo te comunicas y cómo puede ser recibido tu mensaje.

Una vez que se van adquiriendo y desarrollando ciertas habilidades comunicativas la expresión “Se lo he dicho mil veces pero no se entera” cada vez tiene menos sentido porque, salvando la excepción de no querer enterarse, cabe la posibilidad de que no se esté comunicando eficazmente.

Porque, una cosa es clara, si queremos comunicarnos eficazmente hemos de tener claro qué decir y cómo decirlo pero siempre haciéndolo desde la perspectiva de nuestr@ interlocutor@. Hemos de hacerlos con las palabras y la comunicación no verbal a la que sea más receptivo quien nos escucha porque no tiene ningún sentido hablar “para nosotr@s”.

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