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A ti trabajador, ¿por qué te elige una empresa?

Comunicación no verbal en una entrevista de trabajo

Parece que todo cambia muy deprisa; lo que antes parecía inamovible ahora se cuestiona y cambia tantas veces como se estime necesario. La transitoriedad se está convirtiendo en una constante en el mucho laboral. Las relaciones contractuales lejos de extenderse a toda la vida profesional de trabajador se circunscriben a etapas y estados de la empresa.

Vamos observando como las empresas nacen y tienen unas necesidades concretas probablemente marcadas por el objetivo de hacer mucho con pocos recursos. A continuación la empresa entra en la fase de desarrollo en la que cada vez se necesitan más profesionales de ámbitos diferentes. En esta fase es dónde ven la necesidad de contratar personal.  A lo largo de la fase de consolidación las relaciones laborales con los trabajadores contratados podrán reconfirmarse y consolidarse salarios y duración de contratos.  La premisa será contar exclusivamente con aquellos perfiles que aporten valor añadido a la empresa; polivalencia, diferenciación, creatividad, conocimientos avanzados, flexibilidad, habilidades sociolaborales, etc. Serán pocos los profesionales que tengan cierto grado de arraigo en una organización. A partir de ahí, se irá contratando personal según vayan apareciendo necesidades y se irán rescindiendo contratos según vayan desapareciendo tales escenarios.

Si deciden rescindir tu contrato o no prorrogarlo no significa necesariamente que no seas buen profesional o no encajes con la empresa; simplemente puede significar que ya no tienen la misma carga de trabajo o ya no necesitan cubrir ese puesto de la misma forma que lo estaban haciendo. Los números mandan en un mundo en el que la oferta y la demanda son muy susceptibles por lo que la empresa ha de saber prevenir estados poco deseables.

Atrás quedaron los tiempos en los que bastaba con media hoja para rellenar un currículum porque ni se exigía tanta información, ni tanta formación, ni tantas habilidades ni había tanta movilidad laboral.

Por suerte cada vez somos más y mejores profesionales por lo que la competencia es mayor. ¿Qué hacer? Por supuesto, diferenciarse. Una vez que nos hemos asegurado de cumplir con un buen perfil profesional (formación, habilidades y competencias profesionales, experiencias laborales significativas y conocimientos específicos avanzados) hemos de identificar nuestro valor añadido.  De todo lo que somos, sabemos y sabemos hacer destacar aquello en lo que de verdad somos “buen@s” y que marca la diferencia con el resto de candidat@s.

¿Para qué destacarlo? Pues para desarrollarlo y manifestarlo públicamente. Sí, sin ninguna vergüenza hemos dar a conocer lo que de forma especial y diferenciada podemos aportar a la organización u organizaciones que nos interesan. Relacionar nuestro valor añadido con la misión y valores de la empresa puede ser una buena respuesta para la típica pregunta en una entrevista de trabajo; “¿Qué puede usted aportar a nuestra organización?”.

Convéncete de que la vida laboral está marcada por la transitoriedad y que los cambios laborales no necesariamente están determinados por tu capacidad o desempeño profesional.

Cualquier salida de una empresa implica la entrada a nuevas posibilidades y tú hoy sabes mucho más que ayer.  Diferénciate.

2 comentarios en “A ti trabajador, ¿por qué te elige una empresa?”

  1. Está bien y es reconfortante leer estas líneas pero cuando pasan los meses y esas posibilidades no aparecen pese a buscarlas de forma constante no es fácil mantener ese optimismo y mantener ese espíritu de que los cambios (despidos) son oportunidades.

    1. Estimado Fernando:
      Antes de nada darte las gracias por leer nuestro artículo. Indicas que esta bien y es reconfortantes leerlo pero que pasa el tiempo y es difícil mantener el espíritu. Totalmente de acuerdo. Por eso nos tenemos que parar a PENSAR. Posiblemente, y según sea nuestro estado de ánimo, sea mucho más efectivo que actuar. Debemos pensar si las herramientas con las que nos estamos dirigiendo al mercado laboral son las adecuadas, si el público, las empresas a las que nos dirigimos son de nuestro interés y nosotros podemos aportar valor y talento, si necesitamos formación,… Si estamos en un bucle emocional es muy complicado hacer un análisis objetivo. Es muy difícil que un médico se diagnostique a sí mismo. Hay que salir de la zona de confort, ver y analizar lo que hacen otros profesionales de nuestro perfil, pedir ayuda, conseguir las herramientas, los contactos adecuados y lanzarnos de nuevo a la búsqueda de empleo.
      Es un trabajo durísimo para el que se requiere una fortaleza y capacidad de resistencia impresionantes. Esto se valora también cuando llegamos a un proceso de selección.
      Pararse a PENSAR, con las herramientas adecuadas, Utilizar los contactos y las redes sociales e insistir, insistir e insistir.
      Todo mi reconocimiento y mucho ánimo para todos los que estáis en búsqueda de empleo. !Fuerza!

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