Todos los profesionales que tienes un trabajo remunerado, hasta incluso los autónomos cogen las merecidas vacaciones. Tú que estás en búsqueda de empleo, debes descansar también. Tienes derecho a que tu mente, tu cuerpo y tu espíritu de búsqueda descansen. Llevas tiempo preparando tu CV Profesional, entrenándote para entrevistas, escribiendo cartas de presentación, buscando ofertas que se adecúen a tu perfil profesional, realizando selección de empresas en las que tu perfil puede encajar… trabajando más de ocho horas diarias en una tarea ardua y con poco resultado. Te mereces esas vacaciones.
Descansa, vete a la playa, al monte, quédate en tu ciudad pero desconecta. Deja de mirar anuncios, deja de buscar empresas, deja de pensar en tu CV, deja tu mente en blanco. Descansa.
En muchas ocasiones, cuando estamos demasiado centrados en una tarea, la visión de nuestro quehacer diario se va enquistando. Debes descansar. Tendrás una visión mucho más fresca, renovada, imaginativa, creativa e incluso una nueva visión de cómo hacer las cosas, volverás en septiembre con más fuerza y nuevos métodos, sin rutinas. Debes desintoxicarte de tu forma de hacer las cosas, de tu rutina. Debes descansar.
Haz cosas nuevas. Seguramente eres un gran lector, continúa leyendo. Escoge lecturas más frescas o lecturas que absorban todo tu pensamiento. Pasea, escucha música, vete al cine, habla con los amigos, familia,.. eso sí, de temas triviales, disfruta de las fiestas de tu pueblo o ciudad, cuenta chistes, ¿Cuánto tiempo hace que no cuentas uno?, ríe, duerme… Descansa.
Cuando llegue septiembre estarás pletórico, lleno de energía y con espíritu renovado, tendrás fuerza y ánimo para volver a enfrentarte al trabajo de buscar trabajo.
¡En agosto el mundo se para! Para ti también. No tengas miedo a perder ninguna ocasión. Las ocasiones te estarán en esperando después de tu merecido descanso.
Aquí te dejamos unos vídeos para que sonrías, para que desconectes, para que seas capaz de coger esas vacaciones tan merecidas, para que sepas que tú también te las mereces, que has trabajado duro y que debes descansar.
¿Ha quedado claro? Descansa, ¡te lo mereces!
¡Buen verano!