Para quien lo lee puede que sí.
Es muy probable que el reclutador no te conozca de nada y se trata de que le entren ganas de hacerlo. Te llamará si tu currículum e imagen en las redes sociales le parece, por lo menos, positiva.
Una imagen positiva sobre lo escrito es aquella que cumple los requisitos formales para acceder a un proceso de selección; formación, experiencia, idiomas, etc
a) Puede que lo tengas y no lo hayas puesto: ¿A qué esperas?
b) Puede que no lo tengas y lo hayas puesto: No es lo recomendable.
c) Puede que lo tengas y lo hayas puesto pero… ¿cómo? Ahí va una de las claves por las que se omiten candidaturas. Nuestro currículum representa a alguien con quien no nos identificamos ya que está mal escrito, con faltas de ortografía, falta información o no tiene buena apariencia en general. Veamos algunos ejemplos:
- Idiomas: “Euskera natal” (sería nativo o lengua materna). También puedes clasificar los idiomas por niveles: bajo, medio (conversación poco fluida), alto y bilingüe.
- “Experiencia en el manejo de máquinas”: ¿Qué máquinas? Mejor concretar, especialmente si son máquinas del sector que requieren una formación o destreza especial.
- “Dispongo de carnet de conducir”: y… ¿Dispones de vehículo propio? Si en la oferta se hace alusión a ello o crees que les puede resultar de interés concreta cuáles.
- Atento a la foto que pones en el currículum: la que te hiciste en la boda de tu hermano con tus amigos no es adecuada para presentarte profesionalmente. Busca o hazte una de carnet o similar en la que se te vea en primer plano, sólo, con tonos suaves y buena expresión.
- Currículum manchado o arrugado. Si has tenido un altercado de última hora busca alternativo y/o pide enviarlo vía mail en otro momento.
- Falta de datos imprescindibles, números de teléfono incompletos, etc.: Telf. 67634545. Puede que te sorprenda pero pasa, y mucho.
- Nombres en minúsculas, etc.
- Currículum mal estructurado: atento a lo que se solicita en la oferta de trabajo y asegúrate de que se visualice pronto y bien que cumples con los requisitos. Debes asegurarte de que consta de forma concreta y ordenada la información que el reclutador quiere tener y además ha de situarse en un lugar “estrella” dentro del currículum. Es lo que van a buscar y valorar y si no lo ven o les cuesta hacerlo pasarán a otro candidato.
Si en algo están de acuerdo la mayor parte de los reclutadores es que estos requisitos formales del currículum son indispensables “para empezar a hablar”.
Concretando un poco más, podemos decir que en un currículum ha de constar de forma atractiva y personalizada tu mejor versión para el puesto al que optas y eso implica adaptar el currículum a cada oferta facilitando al reclutador su trabajo y generando en él expectativas y ganas de conocerte.
No sólo has de ser un buen candidato sino también parecerlo; ese es el primer paso para poder demostrarlo.
Después de hacer un currículum del que te puedas sentir orgulloso viene su difusión; de eso te encargas tú con tu presencia en entrevistas, eventos, etc. y tu proyección a través de las redes sociales. Con tu presencia llegarás a varias personas y con tu proyección en la red te darás a conocer ante millones de personas. Ahí es nada.
Para la semana que viene…