Comenzamos febrero y con él una trilogía de artículos sobre la entrevista de trabajo. Así, en una primera entrega hablaremos sobre qué hacer antes de una entrevista de trabajo; un segundo post lo enfocaremos al desarrollo de la misma y un tercer post a qué hacer después
A Pablo le han llamado para hacer una entrevista de trabajo. No le sorprende: está muy satisfecho del currículum que ha hecho en Erkoreka Consultores y sabe que han posicionado muy bien su perfil.
Después del acaloramiento inicial vienen las dudas: Y, ahora ¿qué hago? Se agobia pensando en la responsabilidad que tiene. Lleva mucho tiempo esperando una oportunidad como esta y no quiere desperdiciarla. Por su cabeza pasan muchas dudas y sobre todo preguntas, muchas preguntas:
- ¿A cuántos nos habrán llamado para la entrevista?
- ¿Qué les habrá llamado la atención de mi currículum?
- ¿De verdad es tan buena esta empresa?
- ¿Qué me van a preguntar?
- ¿Cómo voy vestido?
- ¿Llevo algo?
- Ufff, No sé si he anotado bien la hora de la entrevista…
- ¿Les cuento lo que me pasó en mi anterior empresa?
- Un largo etcétera…
Preentrevista:
Recomendaciones para Pablo:
- Confirmar fecha, lugar y hora de la entrevista: lo mejor es anotar todos los datos en el momento de la llamada y “pasarlos a limpio” posteriormente. Si no nos ha quedado claro algún dato no dudemos en llamar para confirmar. Toma nota del nombre de la persona que te ha llamado y dirígete a ella por su nombre. También puedes preguntar por la persona de referencia en la entrevista.
- Informarnos sobre la empresa: Internet es una gran herramienta para obtener datos actualizados de la organización. Busca su página web, notas de prensa, últimas noticias, etc. Memoriza aspectos relevantes y positivos que puedas aportar en la entrevista. Sigue a la empresa a través de las redes sociales.
- Mantente activo en tus redes sociales y recuerda ser coherente con tu perfil profesional: comparte estudios, opiniones, reflexiones, etc. orientadas a promover y actualizar una buena imagen profesional.
- Planifica tu vestimenta y prepara la documentación que te hayan podido solicitar. Recuerda; presencia discreta y aseada y documentos actualizados y en buen estado.
- Prepara la entrevista de trabajo: lo que vas a decir, cómo y cuándo lo vas a decir. Hay determinadas preguntas que sabes que de una forma u otra “te van caer”. Prepara posibles respuestas para que no te pillen por sorpresa.
- Recuerda que una entrevista de trabajo es un intercambio de información en el que quien entrevista necesita y busca unas características concretas en un candidato y quien es entrevistado ha de saber cuáles son y “ponerlas sobre la mesa”. Pónselo fácil al entrevistador y asegúrate que para cuando el encuentro haya finalizado tengas la certeza de que no te has dejado nada en el tintero; nada que te interese que sepa y que para ellos sería un aliciente y valor añadido.
Es posible que te hagan preguntas de carácter personal vinculadas a tus hobbies, tiempo libre, lo que te gusta, lo que no, lo que no soportas en otras personas, lo mejor y lo peor de ti, cómo te ves dentro de 10 años, familia, etc.
También te preguntarán por aspectos profesionales a través de cuestiones tales como tus puntos fuertes y puntos débiles, experiencias profesionales anteriores, opiniones sobre otras empresas, ambición profesional, etc.
Una buen reclutador sabe qué preguntas hacer y cómo hacerlas para obtener cuanta más información de tus respuestas. En este sentido es importante que tengas en cuenta que las preguntas más “sencillas” pueden resultar ser clave para ti: mantente atento y controla tus respuestas.
Ideas clave:
- Conoce perfectamente tu currículum: parece obvio pero lo cierto es que por unos motivos u otros los candidatos suelen despistarse y no recordar fechas, lugar e incluso funciones. Eso no da buena impresión e incluso genera dudas sobre la veracidad del currículum.
- Prepara y practica posibles respuestas a preguntas que te puedan resultar incómodas (salida de alguna empresa, relación con algún compañero, temas personales). En este sentido es importante seleccionar gestos y vocabulario. Un espejo será un buen aliado; un buen asesor será un aliado óptimo.
- Crea un pequeño alegato (por si te lo pudieran pedir) de por qué crees que has de ser tú el candidato seleccionado. Claro y conciso.
- Practica una pequeña rutina que te ayude a estar tranquilo, motivado y preparado para el momento. Busca tus trucos: respiración, música, estiramientos, etc.
- Piensa en positivo y no llenes tu cabeza de información o pensamientos que te resten energía o motivación. No sirven para nada.
En este otro post tienes más información sobre la preparación de la entrevista de trabajo y recuerda que la semana que viene volvemos con la segunda parte de la trilogía: «La Entrevista».